La yerba mate ha trascendido la infusión cotidiana para convertirse en un preciado ingrediente de la cosmética natural argentina. Su abundancia en polifenoles y cafeína aporta notables propiedades antioxidantes y tonificantes, útiles en emulsiones faciales para revitalizar la luminosidad de la piel y protegerla del estrés oxidativo provocado por la polución urbana.