Las chinampas de Xochimilco constituyen un prodigio de ingeniería agrícola lacustre heredado de la época prehispánica. Estas plataformas artificiales de cultivo, sostenidas por las raíces de los ahuejotes en canales de agua dulce, preservan una biodiversidad única y un modo de vida sostenible. Recorrer los canales tradicionales al amanecer permite comprender cómo la frescura del suelo lacustre sigue nutriendo la gastronomía contemporánea de la capital.